El medio de transporte define buena parte del costo y del plazo de tu importación. La elección depende del volumen, del peso, del valor de la mercadería y de cuándo la necesitás.
Flete marítimo
Es la opción más económica para volúmenes medianos y grandes. Hay dos modalidades:
- Contenedor completo (FCL): un contenedor de 20 o 40 pies solo para tu carga. Se paga por contenedor, sin importar si va lleno. Como referencia general, un contenedor de 20 pies tiene unos 33 m³ de capacidad interna y uno de 40 pies, unos 67 m³; la carga útil real depende del embalaje y de la estiba.
- Carga consolidada (LCL): tu mercadería comparte contenedor con la de otros importadores. Se paga por metro cúbico o por tonelada, lo que resulte mayor (la regla «peso o medida»). Suma gastos de consolidación en origen y de desconsolidación en destino.
Flete aéreo
Es más rápido y conviene para cargas urgentes, livianas o de alto valor. Se cobra por kilo, pero no por el peso real: se toma el mayor entre el peso real y el peso volumétrico. El estándar habitual es dividir el volumen en centímetros cúbicos por 6.000, lo que equivale a 167 kilos por metro cúbico.
Ejemplo ilustrativo: 10 cajas de 50 × 40 × 30 cm que pesan 8 kg cada una suman 80 kg reales. Su volumen es 0,6 m³, que equivale a 100 kg volumétricos. Se cobran 100 kg.
Consolidación en origen
Si comprás a varios proveedores, conviene reunir la mercadería en un depósito en China y embarcarla junta. Así pagás un solo flete internacional, un solo despacho y una sola entrega en destino, en lugar de multiplicar esos costos.
Tiempos de referencia
Como referencia, el tránsito marítimo desde China suele llevar entre 45 y 60 días desde que la mercadería sale de fábrica, y el aéreo entre 7 y 15 días. A eso se suman la producción y el despacho en la Argentina.
Los factores que más modifican los plazos son:
- el tiempo de producción de la fábrica;
- las temporadas de baja actividad, como el Año Nuevo Chino, cuando muchas fábricas cierran varias semanas;
- la disponibilidad de espacio en buques y aviones, y los transbordos;
- el canal de selectividad que asigna la aduana;
- que la documentación esté completa y que el producto cumpla sus requisitos.
Cargas especiales
Las baterías de litio, los líquidos, los imanes y otros productos se consideran mercancías peligrosas o con restricciones de transporte, en especial en el aéreo. Requieren embalaje y documentación específicos, y algunas aerolíneas no los aceptan.
Cómo decidir
En la calculadora podés comparar el costo por unidad en marítimo y en aéreo con tus datos. En la cotización te recomendamos la modalidad según tu carga y tus plazos.
Información general, no asesoramiento. Este artículo explica conceptos generales. Las normas y alícuotas cambian: antes de operar, confirmá con tu despachante de aduana y tu contador.